Cómo detectar y solucionar el déficit de vitaminas

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Cómo detectar y solucionar el déficit de vitaminas

El cuerpo humano es una máquina natural casi perfecta, mejorada a base de pura evolución a lo largo de miles y miles de años. Pero además de ser fascinante y poderosa, es también tremendamente frágil, desprovista de todos esos elementos defensivos que se pueden encontrar todavía en muchos animales. Además, nuestro organismo necesita ser alimentado de una forma muy concreta para poder trabajar en condiciones, siendo nuestro deber proporcionarle todo lo que necesita en cuanto a grasas, proteínas, vitaminas y minerales, porque de lo contrario empezaremos a notar los efectos para mal.

El problema es que actualmente, pocas personas logran llevar a cabo una dieta verdaderamente equilibrada, porque siendo sinceros, muchos simplemente se dedican a comer lo que les gusta, sin pensar siquiera en lo que están consumiendo, si es más o menos beneficiosos para el cuerpo, y también es cierto que estamos siempre rodeados de alimentos procesados de los que es complicado huir del todo. La alimentación de muchas personas es poco equilibrada y eso provoca problemas que pueden llegar a ser importantes en nuestro organismo y en su funcionamiento, ante la falta de alguno de esos componentes vitales, como las vitaminas.

¿Cuáles son los síntomas de la carencia de vitaminas?

La carencia o deficiencia de vitaminas es uno de los problemas más habituales actualmente, algo que en un momento puntual puede ser normal, pero que si se prolonga en el tiempo puede llevarnos a tener serios problemas a la hora de disfrutar de una vida normal. Y es que puede parecer un poco tremendista, pero la necesidad de vitaminas es absolutamente imprescindible para que nuestro cuerpo trabaje en condiciones. De darse una deficiencia de estas, el propio organismo nos avisará con diversos síntomas:

  • Cansancio
  • Apatía
  • Insomnio
  • Caída del cabello
  • Menstruaciones irregulares
  • Heridas que no cicatrizan bien
  • Mal aliento
  • Pérdidas de memoria

Todo esto puede ser provocado por la deficiencia de alguna vitamina, siendo síntomas claros de ese problema, y utilizando el cuerpo esa forma de avisarnos para que lo solucionemos. Si estamos enfermos por cualquier otro motivo y nuestro metabolismo cambia, también se puede dar una deficiencia en estas vitaminas, al expulsar el cuerpo una cantidad mayor de las que antes retenía.

En el caso de la vitamina D, como es especial, también puede tener bajos niveles en nuestro cuerpo si no nos exponemos lo suficiente a la luz solar (sobre todo en invierno, en trabajos de oficina y en casa). En este caso puntual, la solución es muy simple: tomar más el sol.

Más formas de introducir la vitamina D en tu dieta

La solución para el déficit de vitaminas

En el resto de casos, la carencia de vitaminas suele solucionarse siempre de la misma manera, a través de una dieta variada en la que incluyamos todo eso que nos falta. Es recomendable hacernos un análisis en el médico para conocer de primera mano cuáles son esas vitaminas que necesitamos, y en consecuencia, preparar una dieta con muchos alimentos que la contengan. En caso de que el déficit sea demasiado importante y nos afecte de una manera mucho más intensa, podemos optar también por tomar soluciones vitamínicas en forma de batidos, que suelen venderse en farmacias, para equilibrar un poco la situación de nuestro organismo.

Llevar una dieta sana y equilibrada y hacer deporte de forma habitual suelen ser los mejores métodos para prevenir estas carencias, pero nuestro organismo es un sistema complejo e incluso así, en muchas ocasiones, tendremos déficit puntual de alguna de estas vitaminas. Lo mejor es aumentar el consumo de verduras, frutas y hortalizas si sentimos los síntomas anteriormente descritos y si la situación persiste, acudir a nuestro médico para un chequeo en el que podamos clarificar la situación de nuestro organismo y ponerle solución lo antes posible.