La piel seca no es una fatalidad

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La dermatología evoluciona, más allá de los síntomas cutáneos visibles, el tratamiento cotidiano de un paciente es hoy en día algo indispensable, la dermocosmética también ayuda aquí a los hombres para que puedan beneficiarse de un tratamiento completo para la piel.

Tabla de Contenidos

¿Qué es una piel seca?

La piel seca sufre un debilitamiento de su función barrera. Esto se debe a una alteración de la cohesión celular, a una carencia de factor natural de hidratación, y a una deficiencia de la producción lipídica.

Productos nutrientes

La piel seca necesita ser nutrida, pero las texturas más grasientas no son forzosamente las más eficaces. Dejan además una sensación desagradable tras su aplicación. Por la experiencia de los pacientes, esto es algo determinante en dermatología y en dermocosmética. Más vale centrarse en un cuidado, que restaure la barrera cutánea, y ofrezca un gran confort en la aplicación. Se trata de que penetre instantáneamente, que no deje ninguna capa grasa y pegajosa sobre la piel, y que sea algo fácil con lo que vivir el día a día.

Piel cuidada

Adaptar los cuidados a las necesidades de la piel

Efectivamente, la piel tiene tendencia a volverse más seca en invierno. El frío, el viento, el exceso de calefacción, las diferencias de temperatura entre el interior y el exterior, son factores que agreden y secan la piel. Si se siente que el estado de la piel varía en función de la estación, conviene utilizar fórmulas más ricas en invierno.

Crema hidratante

Las cremas hidratantes para hombre están destinadas a proteger la piel que se ve sometida a una prueba durísima. Independientemente de las razones, el estrés, el tabaco o la contaminación urbana, el rostro sufre cotidianamente ciertas agresiones. Los cuidados hidratantes, en forma de crema, de gel o de bálsamo, ayudan a combatir la sequedad de la piel y a protegerla en el tiempo.

Gracias a las cremas hidratantes seleccionadas con cuidado se tiene la seguridad de utilizar aquello que mejor se adapta a la epidermis de los hombres. Se trata de volverle a dar toda su tersura, y la hidratación a la piel del rostro, a base de productos cosméticos hidratantes.

Unos cuidados adaptados a los hombres

La piel masculina presenta unos poros más dilatados, también es más grasa, con mayor pilosidad en la zona baja del rostro. La piel del hombre requiere ciertos cuidados específicos. Esto es cierto para la piel del rostro, que se irrita fácilmente después del rasurado, sobre todo si siempre se utiliza una maquinilla con cuchillas.

El afeitado sobre una piel húmeda es la mejor opción para preservar la piel del rostro. Efectivamente es más higiénico que el afeitado en seco y conlleva menos riesgos de infección. Para evitar las irritaciones después del rasurado, se debe optar por una cuchilla de buena calidad y con productos de cuidados para el rostro.

Se deben evitar los productos que contengan ingredientes sintéticos como aceites minerales, perfumes, y conservantes. Igualmente, obstruyen los poros o perjudican la piel, que es particularmente sensible después del afeitado.

Para mantener una piel sana y evitar las irritaciones tras el rasurado, conviene priorizar las fórmulas de cuidados naturales, específicamente desarrollados para la piel masculina. También se trata de vigilar la higiene de vida a través de una alimentación equilibrada y una actividad física frecuente para disponer de una piel sana y radiante.

Cuidados y rasurado

En los hombres, un buen cuidado para el rostro comienza por una limpieza suave de la piel, por la mañana antes del afeitado, y por la noche antes de acostarse. Tras la limpieza, los poros están más dilatados y los vellos son más blandos. Es el momento ideal para el afeitado. Se debe priorizar una crema de afeitar suave, con una fórmula a base de ingredientes naturales, que lubrica la piel durante el rasurado, y la irrita lo menos posible. Conviene afeitarse siempre en el sentido del crecimiento del vello.

Tras el afeitado, hay que secar la piel a base de golpecitos delicados con la toalla y aplicar un bálsamo tras el rasurado que sea calmante. Igualmente, conviene decantarse por un producto natural que calme la piel para evitar una estimulación excesiva.