8 cosas que las revistas de fitness nunca te dirán

0
144
Cómo conseguir un cuerpo estético
Sin duda, con el auge en los últimos años del fitness, las revistas dedicadas al fitness han experimentado un gran crecimiento. Las dietas y rutinas que en ellas pueden encontrarse pretenden contribuir a fomentar un estilo de vida saludable y una práctica de la actividad física para todos los públicos. Pero, como todo en la vida, existen ciertos aspectos que las revistas de fitness suelen obviar (intencionadamente o no) y que quienes las leen también deberían conocer.

No pretendemos poner en tela de juicio todo lo que en estas revistas se dice, pero si que habría que señalar que en ocasiones se oculta parte de la información o de los detalles en algunos artículos que, de aparecer publicados, podrían contribuir a evitar ciertas lesiones o problemas, como es el caso por ejemplo de cuando nos hablan sobre la rutina que sigue tal o cual estrella de cine para estar en forma.

¿Es verdad lo que nos cuentan las revistas fitness?

8 cosas que no cuentan las revistas de fitness

1. Las dietas no son “universales”

Cuando hablamos de dietas, no podemos establecer una “verdad universal” acerca de una dieta en concreto, ya que incluso aunque dos personas siguieran la misma dieta, cada una va a necesitar una configuración diferente de la misma.

La dieta de la revista fitness ha sido calculada y estudiada para esa persona en concreto, en base a su estilo de vida y los requerimientos nutricionales que presenta esa persona, por lo que a nosotros no nos va a funcionar. Por este motivo, seguir una dieta que venga en una revista de fitness, por mucho que sea la que siguen The Rock o Phil Heath, no va a tener ningún beneficio para nosotros, ya que no somos ellos.

Si queremos que nuestra dieta funcione, debemos acudir a un especialista y que nos planifique una acorde a nuestras circunstancias y nuestras necesidades.

No fiarse de las dietas de las revistas fitness

2. Algunos “expertos” no son más que unos charlatanes

Este es un punto importante, pues en ocasiones podemos encontrarnos con supuestos expertos en fitness preocupados únicamente por ganar fama, publicidad y seguidores (es decir, dinero), en lugar de preocuparse por la salud de todos aquellos que puedan acceder a su información. Y esto es un problema porque luego vienen las demonizaciones hacia el sector del fitness, y ni todo es tan bueno ni todo es tan malo como pueda parecer.

Es cierto que puede ser difícil diferenciar un charlatán de un verdadero experto en este ámbito, pero por desgracia en ocasiones no nos queda otra forma que el método del ensayo-error: probar un sistema y ver si funciona. A pesar de ello, tenemos la suerte de que este tipo de gente acaba desapareciendo con el paso del tiempo por su propio peso (no todos pero sí una gran parte).

Un ejemplo de esto que comentamos, sin entrar a dar nombres, es el caso de aquel “Fitness Boy” que un buen día subió un vídeo en su canal de YouTube dándonos una receta de unas asombrosas magdalenas que nos permitían ganar un kilo de masa muscular libre de grasa al día. Evidentemente, cualquiera que lleve un tiempo en este mundo sabe que eso es totalmente imposible, pero esto puede llevar a engaños a los más novatos.

Por qué no debemos fiarnos de las revistas fitness

3. El sueño es un factor determinante

Sí, es cierto que el sueño es un factor determinante en cuanto a rendimiento deportivo hablamos, y en numerosas ocasiones podemos encontrarnos que se recomienda dormir de siete a nueve horas diarias… Pero no todo el mundo tiene unos horarios que le permitan dormir esa cantidad de horas. Por ello, centrarnos más en la calidad de las horas de sueñoque en la cantidad puede ayudarnos a compensar el déficit de horas de sueño con respecto a los estándares.

Para mejorar la calidad de nuestras horas de sueño, hay determinadas acciones que podemos llevar a cabo en las horas previas a irnos a la cama, como por ejemplo evitar la ingesta de café o bebidas con cafeína como los refrescos o bebidas energéticas, evitar el uso de dispositivos electrónicos, evitar el consumo de alcohol, etc.

El sueño es vital para la recuperación muscular

4. El número de series y repeticiones no es innegociable

Aunque cuando hablamos de fuerza, hipertrofia o definición siempre se habla de unos estándares en cuento al número de series y repeticiones que debe contener nuestra rutina para ser lo más eficiente posible, también es cierto que estos números no están escritos en piedra y no son “verdades universales”. ¿Qué queremos decir con esto? Que en ocasiones romper con esas reglas preestablecidas puede suponernos un beneficio mucho mayor que seguir el clásico sistema de X series de Y repeticiones para ganar fuerza, por poner un ejemplo.

Al final, el entrenamiento que mejor se adapte a nosotros y que mejor nos permita progresar y descansar va a ser el que necesitemos, y no tiene por qué ser necesariamente el descrito en las revistas de fitness. Este punto es importante cuando nos encontramos ante un artículo del tipo “La rutina de hombros de Arnold”, en el que se nos preestablecen una serie de ejercicios, series y repeticiones para que nuestros hombros crezcan igual que los de Arnold. Y esto, por mucho que se empeñen en una revista de fitness, no va a ser así.

Cuántas series y repeticiones hacer para ver resultados

5. El concepto erróneo de “tonificación muscular”

El concepto de “tonificación muscular” en la mayoría de ocasiones en las que escuchamos a alguien hablar de él , está siendo mal utilizado (y esto ocurre muy a menudo en las revistas de fitness), ya que para lograr esa “tonificación”, sigue rutinas cuyos resultados son totalmente contrarios.

Al hablar de tonificar un músculo, la gente quiere decir definir ese músculo y dotarlo de una buena apariencia estética, y esto normalmente suele conseguirse mucho mejor con entrenamientos con cargas medio-altas que con entrenamientos con cargas bajas y altas repeticiones (ojo, decimos que suele conseguirse mejor, siempre hay casos de todo tipo y gente a la que le va mejor entrenar con cargas bajas).

¿Se pueden tonificar los músculos?

6. No hay que “confundir” al músculo constantemente

Está claro que una rutina de entrenamientos no podemos mantenerla durante 7 meses consecutivos, pero lo que tampoco podemos hacer es cambiar de rutinas cada tres o cuatro semanas.

Es cierto que al músculo hay que “sorprenderle” cada cierto tiempo para ir introduciendo nuevos estímulos, pero esto no quiere decir un cambio total de la rutina cada pocas semanas, sino que debemos variar aspectos tan simples como el ángulo de inclinación del banco, la anchura del agarre de la barra, el rango de recorrido del ejercicio, añadir una banda elástica que genere resistencia además del peso que estemos moviendo… Pequeños cambios que a la larga nos darán grandes beneficios.

¿Cuándo debemos cambiar una rutina de entrenamiento?

7. La ciencia no siempre es maravillosa

Está claro, que en el mundo de los entrenamientos la ciencia sirve de base para infinidad de mejoras en cuanto a sistemas de entrenamiento, alimentación… pero hay algún que otro aspecto que debemos considerar al respecto:

  • En primer lugar, para que podamos hablar de “evidencias científicas”, debe existir un número de estudios realizados con un número importante de sujetos en base a los cuales poder establecer que eso que estamos analizando puede sustentarse en base a los datos que hemos obtenido.
  • En ocasiones, hace falta mucho tiempo para que exista esa base científica, pero esto no quiere decir que nuestra afirmación sea acertada o errónea, sino que se necesitan más estudios.
  • No podemos decir que algo funciona sólo porque a nosotros nos esté funcionando, porque puede ser que parezca que nos está funcionando y a la larga lo único que nos haga sea generarnos una lesión.

Por esto, cuando en una revista de fitness nos hablen de evidencias científicas y no veamos ninguna referencia a esos estudios que confirman lo que ellos nos están diciendo, lo primero que deberíamos hacer es ponerlo en tela de juicio e investigar y confirmar si existen esos estudios o no. Si no encontramos ningún estudio que afirme o desmienta eso que hemos visto en la revista de fitness, podemos sospechar de su autenticidad.

¿Debemos fiarnos de los estudios científicos relacionados con el entrenamiento?

8. La genética importa

Afirmar con rotundidad que “la genética es lo más importante para ganar masa muscular“, podría ser considerado un gran error. Poseer una buena genética puede ser de gran ayuda, pero si no trabajamos duro, hacemos ciertos sacrificios y nos esforzamos, los resultados jamás llegarán.

Sin embargo, más importante que la genética va a ser nuestro empeño y dedicación en conseguir nuestro objetivo, ya que si trabajamos duro y hacemos las cosas (alimentación, ejercicio y descanso) como debemos hacerlas, los resultados van a llegar, pero nos costará un poco más de tiempo conseguirlos si nuestra genética no es tan buena.

Cómo conseguir un cuerpo estético