El poder del kiwi

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Es una fruta que todo el mundo identifica con Nueva Zelanda pero pocos saben que su origen está en China, donde la consideraban un placer reservados para los grandes señores. Unos misioneros empezaron a cultivar el kiwi en Nueva Zelanda en 1900 y gracias a su clima, allí es donde creció con fuerza para saltar al resto del mundo.

Para los deportistas un kiwi al día aporta una gran cantidad de minerales y vitaminas para complementar la alimentación que requiere el ejercicio físico. Para empezar, un kiwi al día el 166%de la cantidad diaria recomendada de vitamina C. La naranja presume de ser la reina de la vitamina C pero el kiwi le supera en su aportación de esta vitamina que funciona como antioxidante, facilita la absorción de hierro en el intestino (y por ello tomar esta fruta te ayudar a niveles el colesterol), refuerza el sistema inmunológico, protege el colágeno de la piel y articulaciones, protege frente a la infecciones, etc.

Respecto a la vitamina E, un kiwi de 100 g cubre el 22% de tu necesidad diaria (el doble que la manzana y cuatro veces más que la naranja) de esta vitamina que reduce el riesgo de enfermedades coronarias e incentiva la producción y el mantenimiento de las células sanas.

Además, los kiwis son “potentes” en potasio (331 mg por 100 gramos y no olvides que el potasio es muy importante para nosotros los deportistas porque favorece la relajación y la contracción del músculo), magnesio (30 mg por 100 g, indispensable para el metabolismo de la proteínas), y en calcio y fósforo, elementos vitales en la formación y regeneración del tejido óseo.

Además, por su contenido en fibra (3.4 g por 100 g de fruta frente a los 2’19 de la naranja o 2’30 de la manzana) estimula el tránsito intestinal. Por si te faltaban ventajas, el kiwi también es rico en luteína, antioxidante natural presente en nuestros ojos y que nos protege de los posibles daños producidos por los radicales libres a través de la radiación solar.

Kiwi verde, kiwi oro

El Kiwi Gold es más dulce y suave que el kiwi tradicional. Esta pulpa dorada es aún más poderosa en lo que a vitamina C y E. minerales y fibra se refiere. Además, mantiene el bajo contenido en grasas y su eficacia para hidratarte (tienen 83’4 g de agua por cada 100 g de fruta)

¿Cómo escoger un kiwi?

La piel debe de ser color castaño claro y no debe presentar cortes u otras alteraciones. Si la piel es oscura, quiere decir que la fruta está muy madura. De lo contrario, si la cáscara es muy clara, ese señal de que el kiwi está deshidratado. El kiwi debe estar firme. Atención a las zonas golpeadas u oscuras, indicadores de golpes y de una maduración poco homogénea. Si ha madurado hasta su punto justo debe ceder ligeramente a la presión de los dedos.