El entrenamiento correcto en bicicleta estática o de spinning

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Para beneficiarse de una buena sesión de bicicleta estática, bien sea en gimnasio o en casa, es necesario entrenarse respetando ciertas reglas. Poco importan los objetivos que podamos fijarnos, bien sea para mantener la forma física, para eliminar el estrés, o para perder peso. La bicicleta estática puede satisfacer cualquier tipo de expectativas. Hablamos por lo tanto de una herramienta ideal para el ejercicio cardiovascular que ayuda a estimular los músculos y a trabajar la actitud respiratoria y cardíaca.

La bicicleta estática es ideal para los principiantes como para los deportistas con más experiencia. Un buen entrenamiento en bicicleta estática debe conllevar diferentes prácticas, comenzando, antes de nada, por ejercicios de calentamiento. Para ejercitarse sobre este tipo de bicicleta, se deben tener en cuenta varios puntos, como variar el nivel de los ejercicios, para desarrollar la fuerza y con el tiempo mejorar la técnica.

Tabla de Contenidos

Antes de comenzar el ejercicio

Cuando se practica ejercicio en bicicleta estática, es fundamental fijarse un objetivo bien determinado. Igualmente, para el entrenamiento, conviene escoger un lugar adaptado, suficientemente amplio con buena iluminación y buena ventilación. Se trata por tanto de dedicarle tiempo a los ejercicios y practicarlos de forma constante.

Bicicleta estática

Por otro lado, se debe consultar previamente con el médico para pedirle consejo en caso de no reunir las condiciones necesarias para la práctica de esta actividad. Y puesto que son varios los músculos y articulaciones que se ven solicitados a lo largo de los ejercicios, es bueno saber la opinión de un médico especializado en el tema.

Por otra parte, se debe optar por una bicicleta que sea lo más estable posible, equipada con una rueda de inercia para mayor fluidez. Igualmente, se debe llevar ropa adaptada durante el ejercicio. Finalmente, conviene adoptar siempre la postura correcta, para ello es posible que sea necesario ajustar adecuadamente el manillar y el sillín.

Un buen calentamiento

El calentamiento consiste en la preparación física del cuerpo para el ejercicio, pero igualmente en prepararse mentalmente para una mejor concentración en el esfuerzo que se va a proporcionar durante el entrenamiento. Al calentarse, se contribuye al aumento de la temperatura corporal, lo que ayuda a ponerse en las condiciones necesarias para practicar un buen ejercicio muscular y cardíaco sin exponerse a posibles daños.

El calentamiento forma parte de la sesión de entrenamiento. La duración varía de 15 a 20 minutos, y se debe efectuar de forma progresiva, comenzando con una intensidad prácticamente nula, para después ir aumentando progresivamente. Si el entrenamiento es intensivo, si se ha escogido un entrenamiento temprano por la mañana, si hace fresco, o si se tiene cierta edad, el tiempo de dedicación al calentamiento debe ser más largo.

Para completar esta primera etapa, se pueden realizar algunos estiramientos activos. Pero aquí también se deben efectuar correctamente para evitar cualquier tipo de lesión.

La práctica del pedaleo

Para comenzar debemos empezar suavemente e ir aumentando progresivamente la velocidad, a medida que el entrenamiento avanza. Por tanto, la sesión debe comenzar lentamente con una o dos sesiones por semana, y esto durante unos 10 minutos. Después se va incrementando poco a poco la intensidad y la duración. No olvidemos que las sesiones deben comenzar por ejercicios de calentamiento de 5 a 10 minutos, y luego de 5 a 10 minutos de pausa antes de volver a la calma.

A lo largo del ejercicio, conviene comprobar la frecuencia cardíaca y la hidratación. En el caso en el que la bicicleta estática ofrezca diferentes programas, se pueden variar los ejercicios. Igualmente conviene cambiar el tipo de entrenamiento, modificando el tiempo, la intensidad y el ritmo. Nunca debemos perder de vista las pulsaciones cardíacas, e intentar no perder nunca la motivación. De esta forma podremos alcanzar con mayor facilidad los objetivos fijados.

Podemos fijarnos en la duración de los ejercicios, y en las calorías quemadas, puesto que esto ayuda a aumentar la intensidad de los ejercicios. Pero en ningún caso conviene forzar más de la cuenta, y en caso de agotamiento, se debe parar el ejercicio. La duración y la intensidad de las sesiones deben adaptarse a los objetivos de cada persona.

La recuperación del ejercicio

Independientemente de los rendimientos personales, la recuperación es una etapa que no conviene saltarse. Para una adecuada recuperación, es necesario dormir al menos 8 horas, puesto que este tiempo nos permite recuperarnos totalmente después de una sesión de ejercicio intenso, y reducir al máximo las agujetas.

La calidad del sueño es fundamental. Además se debe adoptar un régimen alimenticio y equilibrado, e hidratarse con frecuencia. Por último no debemos olvidar la práctica de los estiramientos, e incluso ofrecernos un pequeño masaje por la noche, disfrutando de un ambiente apacible. En resumen, independientemente de cada nivel, para alcanzar los objetivos, se debe proceder etapa por etapa para progresar adecuadamente.