El efecto inesperado de las dietas altas en proteínas

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Si levantas pesas, sin duda has pasado demasiado tiempo esquivando los bienintencionados consejos de amigos, familiares y hasta entrenadores que te señalan con el dedo mientras te dicen que arruinas tu salud comiendo mucha proteínas. Después de una revisión hecha en una investigación hecha por científicos coreanos y publicada en el 2014 en el Journal of Diabetes Investigation, debemos pensar que la proteína hace más que solo ayudar con el crecimiento muscular.

Estas mismas personas, si se sienten particularmente prisioneras, también podrían decirte que el levantamiento de pesas no es el mejor de los deportes para moldear tu figura y que tal vez deberías conducir una bicicleta estacionaria en un cuarto lleno de mitomanos con ideas afines mientras algún líder de culto te urge para probar los límites de las paredes de tu ventrículo.

En el pasado, tenías dos opciones sobre cómo responder; podrías ignorarlos o darles el viejo gesto de antebrazo. El punto es que ahora tienes una tercera opción, pues puedes mostrarles los resultados de este estudio que mostró que el levantamiento de pesas en combinación con una dieta alta en proteínas mejora drásticamente la salud y los músculos.

Hormonas, Músculos y algo Más

Los efectos interactivos del entrenamiento con pesas y la proteína dietética en las respuestas hormonales en adultos no son claros y siguen siendo controvertidos. En este caso, los investigadores asiáticos que trabajaron por 12 semanas con jóvenes hombres saludables (sin experiencia en el entrenamiento con pesas), probaron el efecto de una dieta isocalórica rica en proteínas sobre la composición corporal, la grelina, así como los parámetros metabólicos y hormonales durante un programa de entrenamiento anaeróbico.

Dividieron a los 18 jóvenes a una dieta estándar (grupo ST) o una dieta isocalórica alta en proteínas(grupo HP). Ambos grupos participaron en el programa de entrenamiento del 60% al 80% de su 1RM, siendo medidos sus composiciones corporales, sus perfiles lipídicos, la evaluación del modelo homeostático de los índices de resistencia a la insulina (HOMA-IR), la grelina total y las hormonas relacionadas con el ejercicio al inicio y durante lo que duró el estudio.

  • Un grupo consumió una dieta estándar de 60% de carbohidratos, 15% de proteínas y 25% de grasas.
  • El segundo grupo consumió una dieta rica en proteínas compuesta de 55% de carbohidratos, 30% de proteínas y 15% de grasas.
  • Ambos grupos, sin embargo, consumieron la misma cantidad de calorías.

Después del período de 12 semanas, los que siguieron la dieta rica en proteínas, específicamente mostraron los siguientes resultados:

  • Ganancias en la masa corporal magra.
  • Incremento dramático de los niveles de hormona de crecimiento (HGH)
  • Aumentos en los niveles séricos de testosterona.
  • Porcentajes reducidos de grasa corporal.

El grupo de dieta estándar, sin embargo, no experimentó cambios significativos en los parámetros anteriores. Probablemente podríamos haber adivinado todo esto, pero el grupo con alto contenido de proteínas también experimentó mejoras en un par de parámetros de salud que el grupo de dieta estándar no experimentó:

  • Gran aumento de la sensibilidad a la insulina.
  • Coeficientes de colesterol mejorados (niveles más altos de HDL).

Los investigadores concluyeron que estos hallazgos sugieren que existen interacciones hormonales para mejorar la composición corporal, los perfiles metabólicos y el metabolismo energético después de seguir una dieta rica en proteínas y entrenamientos con pesas a largo plazo. Estos significa que las prácticas dietéticas actuales y las elecciones de los ejercicios con pesas son correctas, siempre y cuando se mantenga una dieta equilibrada con fuentes proteicas de alimentos enteros y suplementación de primera calidad.