¿Es realmente eficaz hacer dieta?

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Mala higiene alimenticia, falta de actividad física, ataques virales, etcétera. La dieta es un método rápido para limpiar el organismo de sus toxinas, y combatir las enfermedades. Siempre a condición de seguir ciertas reglas.

El organismo acumula sin cesar toxinas de forma que los diferentes órganos filtradores como los riñones, el hígado, los intestinos, la piel y los pulmones terminan por quedar saturados. Para favorecer la eliminación de estas toxinas o simplemente recuperar el tono, los especialistas se inclinan por la dieta. Aunque también es el medio de regular el peso y aligerar el funcionamiento digestivo.

En efecto, en España, el número de obesos aumenta y los españoles sufren diversos problemas, sobre todo digestivos. Para todas esas personas, la dieta representa una forma de eliminar definitivamente la sobreabundancia alimenticia y estar en mejor salud física.

Hombre sano

Tabla de Contenidos

Una cura para desintoxicar

Cuando se está enfermo, una dieta de 24 horas es una práctica saludable para ayudar al organismo a combatir la infección. De esta forma, la dieta hídrica, que se limita a un aporte importante de agua, se recomienda en caso de diarrea y para volver a hidratar el organismo, tras sufrir una fuerte fiebre, por ejemplo.

En el primer caso, conviene priorizar el agua de arroz ligeramente aromatizada con vainilla, caramelo o achicoria, hasta el restablecimiento completo. En el segundo caso, el agua pura, el caldo de verduras salado, o una tisana ligeramente endulzada son preferibles.

Una dieta para desacidificar el organismo

Una vez al mes, es bueno realizar una dieta de uno o dos días para desacidificar el organismo. En efecto, la alimentación actual prioriza la carne grasa, la mantequilla, el queso, los cereales y productos dulces que provocan en el organismo un exceso de ácido que está en el origen del cansancio crónico, de los dolores articulares y tendinitis.

Al suprimir estos alimentos y reemplazarlos por frutas y verduras, que favorecen una reducción de la concentración de ácido en sangre, la dieta permite restablecer el equilibrio. La dieta láctea consiste en solo comer productos lácteos, con el fin de limitar la acidez del estómago en caso de úlcera.

La opinión del nutricionista

Para los que suelen comer más de la cuenta, recomendamos comer de manera frugal una vez por semana, el viernes, por ejemplo, lo que permite anticipar los excesos del fin de semana y garantizar un mejor confort digestivo.

La monodieta, una semana con un solo alimento

También llamada cura cuando se practica una vez al año durante una semana, se basa en el uso exclusivo de un alimento, bien sea crudo, cocido, o en forma de zumo.

La cura de uvas favorece el funcionamiento del colon y combate la anemia. Pero también se puede hacer una cura de zanahorias, de fresas o de manzanas, cada verdura y cada fruta tiene sus propiedades particulares en los diferentes órganos del cuerpo. De esta forma, la cura de zanahorias se recomienda para evitar los reumatismos.

La cura de fresas es diurética, laxante, antigota y antirreuma, porque contribuye a la eliminación del ácido úrico. Igualmente regulariza el funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar. En cuanto a la cura de apio, rico en potasio y en sodio, ayuda a reducir la presión sanguínea y actúa sobre los riñones, contra la diabetes, y la osteoporosis.

Monodieta, ventajas y desventajas

La monodieta es una forma de volver a comer frutas y verduras, que cada vez tenemos mayor tendencia a eliminar de nuestros platos. En cualquier caso, conviene ser prudentes si se siente cansancio o si se lleva una alimentación desestructurada que no respeta las reglas de las tres comidas equilibradas al día.

Las proteínas son el cemento del cuerpo. Al suprimirlas durante mucho tiempo de los platos, se corre el riesgo de perder masa muscular, en detrimento de órganos vitales como el corazón, el hígado, etcétera.

Retomar una alimentación normal tras la dieta

El otro peligro que conviene evitar es el de retomar una alimentación normal tras varios días de dieta. Conviene restringir la ingesta de alimento los días siguientes, si se quieren evitar problemas digestivos, tales como dolores abdominales o diarreas.

En efecto, la vesícula biliar y el sistema digestivo no están habituados a tanta comida, de ahí la necesidad de comenzar con pescado o ave, verdura cocida o cereales como el arroz, sin olvidar algún producto lácteo desnatado o semidesnatado.